Los Santos Niños Justo y Pastor

            La festividad de los Santos Niños Justo y Pastor, patrones de la ciudad, se celebra el 6 de Agosto.

           Cuenta la tradición que a principios del siglo IV llegó a Complutum el prefecto Daciano, responsable de hacer cumplir el decreto, según el cual se prohibía ejercer libremente su religión a los cristianos. Justo y Pastor eran dos hermanos de corta edad, 7 y 9 años, que se presentaron de forma voluntaria ante Daciano haciendo profesión pública de su fe cristiana. Daciano los mandó azotar para que se retractasen, y al no lograrlo mandó decapitarlos a las afueras de Complutum. El lugar donde se llevó a cabo la ejecución se llamó Campo Laudable. La fecha tradicional del martirio es la del 6 de agosto del año 306. Inmediatamente después del martirio los hermanos habrían empezado a recibir culto, levantándose un pequeño templo en el lugar en que sus restos habían sido enterrados, perpetuándose allí su culto hasta nuestros días ya que en ese solar se levanta hoy la Catedral Magistral.

 

            En el siglo V el obispo Asturio viajó a Complutum en busca del sepulcro de los mártires, potenciando así su culto, convirtiendo lo que hasta entonces había sido una pequeña capilla en una basílica, estableciendo aquí la sede episcopal complutense, en torno a la cual se fue congregando la población dando lugar al Burgo de San Justo, y abandonando la Complutum romana.

 

            Hacia mediados del siglo VIII, estando ya Alcalá ocupada por los musulmanes, y para evitar que las reliquias de los Santos Niños fueran profanadas, San Urbicio se las llevó primero a Francia y luego al valle del Nocito, un lugar de los Pirineos, donde fundó un monasterio en el que permanecieron hasta el siglo XVI. De allí pasaron a la iglesia de San Pedro el Viejo en la ciudad de Huesca, donde estuvieron hasta su retorno. A pesar de los reiterados intentos de los alcalaínos para recuperar las reliquias, éstas no regresan a Alcalá hasta el siglo XVI, durante el reinado de Felipe II, y mediante la intervención personal del monarca.

 

            El 24 de Enero de 1568 salieron de Huesca parte de las reliquias. El traslado fue festejado en todos los lugares por los que atravesó el cortejo. La entrada en Alcalá tuvo lugar el 7 de marzo por la Puerta de Guadalajara, que pasó a llamarse desde ese momento Puerta de Mártires. Se condujeron las reliquias en una solemne procesión hasta la Magistral. Para conmemorar el acontecimiento se celebraron numerosas fiestas con participación de todos los alcalaínos. Se engalanaron los edificios religiosos, universitarios y municipales, se hicieron representaciones teatrales sacras, se escribieron composiciones poéticas y realizaron multitud de actos religiosos. Fue sin duda unos de los momentos de mayor alegría para Alcalá en toda su historia.

 

Los Santos Niños son patronos de Alcalá y el día 6 de agosto se sigue celebrando su fiesta como fiesta local de la ciudad en recuerdo de estos acontecimientos. La celebración tiene dos ámbitos uno religioso con celebración de una procesión y diferentes actos religiosos, y otro de carácter popular celebrándose una verbena, en torno a la plaza de los Santos Niños, así como actuaciones, bailes populares, desfile de gigantes, etc.