Inicio Quienes somos La Asociación. Grupos de actividades Historia de Alcalá Tradiciones Alcalá y su Tierra Foto_historia Biblioteca Contacto opin. créd.
Santa Lucía    
 
 

Santa Lucía

La fiesta de Santa Lucía el día 13 de diciembre se celebraba tradicionalmente con la realización de una hoguera. Puede que sea tan antigua como la misma ermita dedicada a la adoración de la Santa siciliana, que al parecer ya existía en el siglo XII, por lo tanto es posible que sea esta celebración una de las manifestaciones festivas de carácter popular más antiguas de nuestra ciudad.

 

Es probable que el motivo principal de hacer esta fogata fuera la conmemoración del martirio de la santa, que, según la tradición, tras diversos tormentos y ante su negativa a renunciar a su fe cristiana, fue rociada con resina y quemada en una hoguera de la que salió ilesa. Finalmente morirá a espada de manos de uno de aquellos soldados romanos el 13 de diciembre del año 303.

 

También es posible que la hoguera tuviera un origen pagano y entroncara con las antiguas fiestas de celebración del solsticio de invierno, caracterizadas por el sentido de cambio de un ciclo, de destrucción de lo inservible, lo viejo, lo inútil e indeseable, para de esta manera proteger al pueblo de los espíritus malignos que andaban suelos por ser el fin de un periodo. Podemos pensar que el proceso de cristianización encubriera esta fiesta dedicándosela a Santa Lucía.

 

Este simbolismo habría perdurado hasta los años sesenta-setenta del siglo XX, cuando los vecinos llevaban sus trastos inútiles a la hoguera; así cajones desvencijados, sillas de enea rotas, cestos rajados, tablas de toda clase e incluso paquetones de periódicos viejos, acababan en el fuego purificador. La hoguera seguía teniendo el mismo sentido que tuvo para nuestros antepasados, quitarse de encima lo viejo, inútil e indeseable.

 

Nuestra Asociación recuperó de nuevo esta tradición en la década de 1990 celebrándose hasta nuestros días. Desde hace dos años se otorgan este día dos nombramientos honoríficos, uno el de “fogonero mayor” y otro el de “trasto a quemar”. El nombramiento de “fogonero mayor” se concede a una persona o entidad de la ciudad que durante ese año ha realizado algo positivo para el buen funcionamiento o la convivencia de la misma. El “trasto a quemar “ es aquel hecho o propuesta acaecido durante el año que pensamos que debe ser eliminado.