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La Hermita y el culto    

 

 

 


La Hermita y el culto

            La primera ermita edificada por los alcalaínos fue deteriorándose a consecuencia de las continuas crecidas del río Henares, y en 1376 el arzobispo Tenorio mandó demolerla y edificar otra en el mismo lugar. También se construyó al lado de la misma una casa para el ermitaño. En el exterior de la misma había dos escudos de armas del arzobispo en piedra, uno de los cuales debe ser el que actualmente queda en la fachada principal. Mientras duraron las obras la imagen se trasladó a la iglesia de San Justo, siendo trasladada de nuevo a la ermita en solemne procesión al término de las mismas.

 

Al comenzar la guerra de la Independencia y después de los sucesos del 2 de mayo de 1808 en Madrid, apareció la imagen de la Virgen del Val en la puerta de la Magistral, ignorándose quién y porqué la había conducido allí. Probablemente algún devoto, ante la inestabilidad política y social del momento, consideró que la imagen estaría más a salvo en la Magistral. Después de recoger la imagen el Cabildo decidió dejarla en la Magistral. A partir de este momento el eje de las celebraciones cambia, de forma que la imagen ya no viene desde la ermita al templo principal de la ciudad, sino que sale de él para ir a su ermita.

 

La ermita en este período fue saqueada y quedó prácticamente en ruinas, decidiendo el Cabildo derribar la mayor parte del edificio, con lo que la Virgen iba a quedar en el futuro íntimamente ligada a la Magistral, que se convertiría con el tiempo en su casa definitiva. Después de multitud de avatares la ermita fue reconstruida y trasladada la Virgen el 20 de septiembre de 1862.

 

La estancia de la Virgen en su ermita terminó en 1882 debido a un suceso sin aclarar que provocó su retirada definitiva a la Magistral. Según unos autores se trató de un acto vandálico y, según otros, fue consecuencia de un temporal que azotó la ciudad ese día. Al abrir la ermita por la mañana la imagen apareció decapitada y caída en el suelo. La opinión mayoritaria de una profanación, favorecida por los Canónigos de la Magistral, que preferían que la imagen estuviera en su templo, hizo que la imagen no volviera a su ermita, favoreciendo de nuevo la ruina de la misma.

 

La Virgen permaneció aquí hasta 1902, en que con motivo de la obras de restauración de la Magistral se trasladó a la iglesia de la Compañía de Jesús. Mientras tanto la Cofradía y el Ayuntamiento retomaron la idea de reconstruir la ermita. Este proceso fue muy largo, parándose y retomándose en varias ocasiones, debido sobre todo a la escasez de medios económicos. Para recaudar fondos se hicieron a lo largo del tiempo diferentes actos: becerradas, rifas, funciones teatrales, y se hizo una suscripción de ladrillos a 25 céntimos cada uno, que tuvo gran aceptación. Por fin el 29 de Mayo de 1929 tuvo lugar la inauguración oficial de la ermita.

La imagen

 

La imagen original era de alabastro, de pequeño tamaño, unos 28 centímetros de altura y sostenía al Niño en su brazo izquierdo. Su vestidura estaba compuesta de un manto azul que le colgaba de los hombros, ceñida por una correa negra adornada con flores y estaba calzada con sandalias. El Niño mantenía en sus manos un libro abierto.

 

Realmente el hecho de que desde el siglo XVI la Virgen estuviera vestida no ayuda a dar una descripción muy exacta. Esta moda de vestir las imágenes se implantó primero para darles apariencia de mayor tamaño, y segundo para que las ropas se acomodaran con sus colores a los días litúrgicos.

 

Esta imagen desapareció durante el incendio de la Magistral que tuvo lugar durante la guerra civil el 21 de julio de 1936. Al terminar la guerra, dos personas a título particular, encargaron una imagen a un afamado escultor Francisco Higueras, pero no satisfizo del todo a los alcalaínos. Se mantuvo durante un tiempo, pero en 1945 se acordó devolver esta imagen a sus donantes, y encargar una nueva que tuviera mayor semejanza con la desaparecida. Fue obra de Jesús María Perdigón que es la que se venera actualmente en la Magistral, siendo una copia la que hay en la ermita

 

La fiesta

 

Aunque la fiesta de la Virgen del Val se celebra actualmente el tercer domingo de Septiembre, en otras épocas había diversas funciones en honor de la Virgen del Val. La puramente institucional se celebraba el primer sábado de abril, con asistencia procesional del Cabildo y el Ayuntamiento. La víspera de la Ascensión del Señor tenía lugar la llamada Procesión de Letanías, con asistencia del Vicario General, Cabildo, Ayuntamiento, cofradías y comunidades religiosas. Finalmente un día de la octava de la Anunciación iba la Universidad en pleno a la ermita llevando las insignias de sus grados.

 

La única que se ha mantenido es la de la Cofradía. Se celebraba el día del Dulce Nombre de María, a principios de septiembre, pero para que no coincidiera con la que se celebraba en el convento franciscano de San Diego, se cambió la fecha fijándola en el tercer domingo de septiembre.

 

Actualmente los actos comienzan con un pregón seguido de una novena en la Magistral. La tarde del sábado anterior al tercer domingo de septiembre se celebra la procesión de la Virgen a la ermita, acompañada hasta las afueras de la ciudad por el Ayuntamiento y el Cabildo. Esa noche la Adoración Nocturna celebra su vigilia en la ermita, finalizando con la Misa de adoradores a las seis de la mañana. La mañana del domingo día de la festividad se celebra Misa cantada, normalmente a cargo del Obispo Complutense y otra menos solemne por la tarde. Ese mismo día tiene lugar la romería en los alrededores de la ermita. El lunes último día de las fiestas, se celebra una misa por la mañana y otra por la tarde y se lleva a cabo la procesión de regreso a la Magistral. La Virgen es recibida en el convento de las Carmelitas de Afuera por el Cabildo y la Corporación Municipal, que posteriormente le rinde homenaje en las puertas del ayuntamiento.

 

La Virgen del Val tiene el título de alcaldesa de la ciudad, nombramiento que le fue concedido por el alcalde D. Gustavo Chamorro en 1920 y ratificado por la corporación municipal en 1941.